Hay ocasiones en las que las cosas no pueden salir según lo planeado. Y en el sector inmobiliario esto es algo que está a la orden del día, porque aunque la compra/venta de una casa es una decisión que debe estar muy meditada, el destino puede acabar siendo caprichoso y obligar a modificar la estrategia por el camino. Cambios de trabajo, un matrimonio o divorcio o el nacimiento de un hijo pueden ser motivos de peso para decidir cambiar de domicilio y este aspecto también incluye a las viviendas con obras pendientes o que incluso no están terminadas.  

En este sentido, la primera duda que nos puede asaltar es si realmente es posible vender una casa que está en obras y sin acabar. La respuesta es sí. Aunque, lógicamente, este va a ser un factor que nos va a complicar algo más las cosas respecto al proceso normal de una venta de domicilio. Lo que un comprador busca normalmente es un domicilio completo y terminado, que pueda ver en su plenitud y que pueda empezar a disfrutar cuanto antes. Por eso, el primer paso para vender nuestra casa sin finalizar es asumir que partimos con desventaja. 

Teniendo esto claro, lo siguiente debe de ser ponernos al día sobre la situación del mercado y entender que el estado parcial de nuestra vivienda también va a ser un hándicap a la hora de ponerle precio. De hecho, no debemos pretender que el coste de las obras suponga un plus para el precio de la casa. Lo normal es poner en el mercado una que esté terminada, por lo que el valor de las modificaciones o de su construcción ya va incluido en su precio base. E incluso, como decimos, el hecho de que no esté completa es un factor negativo  que puede devaluarla ligeramente y que hay que intentar compensar al comprador de alguna manera. 

Cuidemos los detalles y potenciemos los puntos fuertes de la casa

Hasta aquí la parte mala del proceso. Pero también hay detalles interesantes e incluso positivos que se pueden potenciar: 

  • A nadie le gusta encontrarse con una casa que esté ‘patas arriba’. Con las obras suele cundir la suciedad y el desorden, así que debemos preocuparnos de su imagen. Esto implica realizar un buen reportaje fotográfico que sea verídico, pero que también resalte sus bondades y que deje claro sus posibilidades; así como acompañarlo de anuncios atractivos y con fuerza. Todo ello sin olvidar que, más tarde, una vez que captemos a los primeros interesados, será importante tener el hábitat lo más ordenado y limpio posible, evitando que su visita coincida con los horarios de trabajo de los obreros. 
  • De hecho, en la medida de lo posible puede ser una buena idea recurrir al home staging como sistema de decoración temporal para adecentar el domicilio e intentar que se parezca lo más posible a un lugar habitable. Y si queremos ir más allá, también podemos recurrir a un servicio de decoración virtual, ya que las nuevas tecnologías pueden convertirse en  nuestras aliadas en esta situación.  
  • Como ya hemos dicho, las obras pueden verse como una desventaja. Pero también podemos darle la vuelta a esta idea y convertirlo en una ventaja. ¿Cómo? Ilusionando a los posibles compradores con el proyecto que se está desarrollando y con sus resultados. Así, pedir al jefe de obra que nos acompañe durante la visita de los inquilinos potenciales puede ser una buena idea para que dé detalles al respecto, responda a sus dudas y escuche sus necesidades 
  • También deberemos hacer un ejercicio de sinceridad, responsabilidad y realismo. Dejemos claro en todo momento los plazos de obras, aportemos los plannings del proyecto y demostremos que estamos implicados con todo el proceso a pesar de haber puesta en venta la casa. Aquí, incluso un mes arriba o abajo puede marcar la diferencia entre un sí o un no; pero si somos transparentes seguramente también nos lo sepan valorar. 
  • Y, finalmente, apliquemos la lógica y hagamos las cosas como las haríamos si la propiedad estuviera terminada. Es decir, tengamos siempre toda la documentación a mano, seamos educados, mostremos disponibilidad para citarnos con las personas interesadas y cuando lo hagamos, esforcémonos para que se sientan cómodos. 

En definitiva, el cómo vender una casa sin terminar puede echar para atrás a más de un@, pero si tenemos presentes todos estos consejos la desesperación no tiene por qué convertirse en nuestra compañera. Y, en todo caso, cuentas con el asesoramiento y apoyo de inmoversion, ya que ponemos a tu disposición asesores para que te ayuden en todo este proceso y en las gestiones que deriven de él, de forma que puedas vender tu casa sin terminar al mejor precio del mercado. Todo con la garantía de una inmobiliaria online que apuesta por la transparencia, la honestidad y la cercanía como pilares básicos. 

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