Se acerca el verano y con ello llega el periodo vacacional para gran parte de la población española. Las próximas semanas son el tiempo idóneo para interesarnos por la compra de una segunda residencia, ya sea en la costa o en el entorno rural. 

Disponer de una propiedad de verano en la montaña o en la playa puede ser ilusionante y, además, puede reportarnos importantes beneficios económicosNo obstantecuando nos lanzamos a la adquisición de una casa vacacional tenemos que tener muy claro cuál va a ser su uso. 

Consejos para comprar una casa de verano

A continuación, detallamos algunos consejos relacionados con esta materia:

  • Situación:

     La vivienda puede estar situada en la costa, en la montaña, en un pueblo o, incluso, en otra ciudad distinta a la que residimos. Variará en función de nuestras preferencias personales. 

  • Comunicaciones: 

    Que una casa de verano disponga de buenas comunicaciones e infraestructuras de transporte dependerá del uso que le demos. No se necesita lo mismo para una vivienda de fin de semana que para una de vacaciones de Semana Santa o verano. 

  • Lo que ofrece el entorno: 

    Cuando adquirimos una casa de verano hemos de tener en cuenta también qué extras nos puede ofrecer su entorno, ya sea una playa, un parque natural, un área recreativa o de esparcimiento familiar, determinados servicios…  

  • Precio: 

    Una vez consideradas las variables anteriores entra en escena el valor monetario de la vivienda de verano. ¿Nos podemos permitir pagarla o esto nos va a suponer un sobresfuerzo? A la hora de solicitar una hipoteca, los bancos pueden financiar hasta un 60% de la tasación total, por lo que hay que tener muy en cuenta este hecho. 

6 aspectos a tener en cuenta al comprar una casa vacacional

Aparte, cuando nos interesamos por la posible compra de una vivienda de verano suelen surgir otras cuestiones más enfocadas al ámbito económico. Para esto también vamos a exponer algunas claves: 

  • Adquirir una casa de vacaciones comporta siempre una fuerte inversión a largo plazo, la cual suele condicionar los años posteriores a la compra y nuestros planes financieros en el futuro más inmediato. 
  • Los ingresos mensuales han de ser prolongados, estables y seguros, de modo que seamos capaces de asumir el desembolso por la compra de una vivienda vacacional. 
  • También debemos de tener en cuenta que esta casa de verano podría ponerse en alquiler durante los periodos en los que no esté habitada para así conseguir cierto retorno de la inversión realizada. 
  • Cuando vayamos a comprar una vivienda vacacional hemos de conocer de primera mano si con ello alcanzaremos nuestro límite de endeudamiento hipotecario y, por ende, si ponemos en claro riesgo nuestra situación financiera. 
  • Ademássería necesario ir pensando en solicitar una segunda línea de financiación para hacer frente al pago de la casa de verano. 
  • Para terminar, anteriormente a lanzarnos a comprar una casa para las vacaciones tenemos que calcular cuál es exactamente nuestro patrimonio neto, es decir cuáles son nuestros bienes, derechos y obligaciones. 

Finalmenteuna segunda residencia veraniega tributa en la declaración del I.R.P.F. en el apartado de imputación de rentas inmobiliarias siempre y cuando se utilice para uso propioEn caso de alquiler, deben declararse obligatoriamente los ingresos obtenidos.

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