Hay algunos propietarios de viviendas en ciudades que tienen la suerte de tener el espacio para montar un jardín urbano en su casa. Y es que este tipo de espacios son una ventaja en lugares de la ciudad con gran porcentaje de superficies selladas, además de suponer un extra que añade valor al inmueble. Aunque se trate solo de unos pocos metros cuadrados a cielo abierto, se pueden aprovechar al máximo. 

Dar forma a nuestros gustos en un espacio reducido 

Es cierto y realista pensar que cuanto menos espacio tengamos disponible, más complicado será usarlo de manera eficiente. No obstante, es todo cuestión de perspectiva para adaptar un jardín a una escala menor de lo habitual, por lo que cada metro es precioso. 

El primer paso antes de comenzar es planificar con antelación cómo queremos que sea. ¿Qué uso se le podría dar a un jardín que mejore la calidad de vida en el hogar y enriquezca el espacio? ¿Qué elementos queremos poner? 

Esta necesidad de crear espacios más abiertos y que se relacionen con el entorno dentro de los metros cuadrados que engloba nuestro hogar está ahora más al alza que nunca. Sobre todo en las ciudades, los sucesivos confinamientos y el aumento del teletrabajo generado por la crisis del coronavirus ha hecho a los propietarios de pisos replantearse la comodidad de sus hogares. La importancia que tienen los espacios agradables y abiertos. 

Qué influencia tiene la forma del jardín urbano en la planificación 

En cualquier caso, el diseño o rediseño de este espacio debe ir en consonancia con el uso que queramos darle, si queremos plantas, un toldo, espacio para algún tipo de mobiliario, el tipo de suelo, etc. Los jardines urbanos  suelen ser rectangulares o cuadrados, como si se tratara de una habitación más de la vivienda. Por otro lado, en los residenciales más antiguos, también solemos encontrarnos con jardines con forma alargada y estrecha, como si se tratara de un pasillo en el exterior. 

De cualquier manera, recomendamos siempre consultar con profesionales de las reformas a la hora de montar un espacio como este, sobre todo si tenemos pensado tirar alguna pared o incluso el techo para este propósito. Podemos ocasionar graves daños en la estructura de la vivienda. 

No debemos preocuparnos por dejar el ya escaso espacio lo más libre posible para mantener una sensación de amplitud. La superficie ya de por sí es pequeña y por mucho que queramos no conseguiremos que parezca mucho más grande. Lo bueno de estas áreas es la total libertad de la que dispondremos para darle un uso y una estética. 

Hacer un uso inteligente del espacio 

Para crear áreas de uso separadas, recomendamos utilizar diferentes niveles si es posible. Estas separaciones pueden crearse mediante escalones o incluso subir o bajar la superficie del suelo. Si se tiene la posibilidad, rebajar un área por debajo del nivel del resto de la casa aportará mayor profundidad visual al entorno. 

Para separar diferentes zonas del espacio, podemos utilizar recursos de jardinería como setos, macetas, cortavientos, biombos, etc. Las posibilidades son infinitas. Estos límites provocan que la mirada de los habitantes de la vivienda quiera explorar el resto de manera inconsciente, creando una especie de “tensión positiva” que evita el aburrimiento y la monotonía.  

Dependiendo de la superficie disponible, el uso de puntos de fuga visuales es un principio de diseño tomado de los paisajistas y aplicado al diseño de exteriores. Este efecto se consigue colocando por ejemplo una figura o escultura en la parte trasera o incluso una fuente si hay espacio para ello. El resto de líneas formadas por los elementos interactúan con este punto de fuga creando amplitud. 

Si se dispone de un jardín más bien pequeño y cuadrado, un truco de diseño es ampliar visualmente el espacio mediante líneas diagonales. 

Elige tus plantas favoritas e incluye las de hoja perenne 

Cuanto menos superficie, más difícil se vuelve la coexistencia de muchas plantas, pero a su vez, la vegetación aporta vida, bienestar y frescor en verano al hogar. Se puede escoger la vegetación totalmente al gusto, pero para conseguir un aspecto atractivo a lo largo de todo el año y no tener que lidiar con la caducidad de algunas especies, recomendamos mantener una proporción importante de plantas de hoja perenne. Sin embargo, una ventaja de la hoja caduca es que en otoño junto con los rayos del sol, crea una apacible atmósfera otoñal en el jardín. 

En definitiva, la instalación de un jardín urbano es una excelente manera de aprovechar al máximo el espacio de una vivienda en la ciudad. Además de aportar valor al inmueble, a través de una buena planificación podemos convertir a nuestra casa en un lugar apacible en el que no nos importe pasar largos periodos de tiempo.

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