Vender una casa no es algo que la mayoría de las personas hacemos a menudo. Por eso, cuando decidimos dar el paso, nos resulta difícil elegir cómo queremos hacerlo, saber qué medidas debemos tomar y qué opciones son las más convenientes para conseguir los máximos beneficios posibles. Una solución para sortear estos obstáculos es contratar un agente inmobiliario. Sin embargo, este nos cobrará una comisión, lo que supondrá obtener un menor beneficio en la venta de la casa.

En Inmoversion somos expertos en el sector inmobiliario y queremos ayudarte a entender cuáles son las ventajas y desventajas de contratar intermediarios para la venta de una casa.

¿Cuál es la comisión que pagaré?

La suma que pagarás depende de la agencia que contrates, las características de tu casa, y sobre todo de la modalidad con la que contrates al agente inmobiliario.

Comúnmente, existen dos opciones:

Con exclusividad

En esta modalidad, te comprometes a pagar una comisión a un agente inmobiliario, independientemente de si finalmente él es el vendedor o no. Es decir, si después de contratarle, te enteras de que tu vecino quería comprar tu casa, estás obligado a realizar la venta a través del agente contratado.

En este caso, las comisiones suelen estar en torno al 5% del precio de venta de la casa. Sin embargo, en determinadas zonas puede llegar al 10%.

Aunque tomar esta medida es arriesgado, la ventaja que suele ofrecer es que el compromiso del agente es mayor, así como el incentivo de venta, lo que podría ayudarte a conseguir un comprador muy pronto.

Sin exclusividad

Cuando el agente no tiene la exclusividad adquiere un compromiso menor, ya que no está “obligado” a vender la casa. De esta manera, solo adquiere el derecho de promover la venta del bien inmueble y el compromiso por parte del propietario de darle una comisión, que suele rondar el 3%, si lo vende.

En este caso, el riesgo es menor, pero también suele serlo la implicación del agente, ya que tiene más competidores y menos posibilidades de obtener un beneficio económico.

Otros factores a tener en cuenta acerca de la comisión

La comisión que se negocie con el agente también dependerá de estos aspectos:

  • Suelen cobrar más cuando el bien inmueble que se va a vender está en una zona de casas más caras o, por ejemplo, si está en la costa –donde suelen subir hasta el 6%-.
  • Si es obra nueva, se suele dar una comisión menor que si es segunda mano.
  • Frecuentemente, si el precio de la casa es muy alto se suele reducir esta comisión.
  • Si el precio de venta finalmente es más bajo del precio al que se lanzó al mercado, algunas agencias inmobiliarias bajan su comisión. Sin embargo, hay otras que establecen un mínimo al margen del precio al que se liquide la casa.

¿Cuándo tengo que pagar?

El pago de la comisión al agente inmobiliario se puede realizar en su totalidad en el momento de la firma de arras, es decir, al rubricar el contrato previo al de compra. En éste, el comprador se compromete a adquirir el bien inmueble. Algunos agentes cobran solo el 50% en este momento, y el resto cuando se firma la venta del inmueble ante un notario.

¿Intereses encontrados?

Un agente inmobiliario debe velar sobre todo por tus intereses y buscar el mejor precio de venta en un tiempo prudente.

Normalmente, si se intenta vender una casa por debajo del precio de mercado, esta se venderá muy rápido. Si, por el contrario, se intenta vender a un precio lo más ventajoso posible, es previsible que el proceso de venta se ralentice.

Por eso, es importante que conozcas a tu agente inmobiliario, y que te asegures de que los dos tenéis intereses y expectativas compatibles.

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