La gente a menudo se apresura a firmar un contrato de arrendamiento por temor a perder la propiedad de otro inquilino desesperado. Sin embargo, antes de proceder a firmarlo es de vital importancia detenerse y tomarse un tiempo para asegurarse de que todo está correcto. Alquilar una propiedad puede ser fácil o convertirse en una pesadilla completa. Por ello, debes asegurarte siempre de tener toda la información que necesitas y nunca permitas que nadie te presiones a firmar un contrato de arrendamiento sin antes haberlo leído correctamente.

En Inmoversion, te damos nueve consejos que deberías de tener en cuenta antes de firmar cualquier contrato de arrendamiento:

  • Todo debe estar reflejado por escrito: Lo primero es asegurarse de que el contrato de arrendamiento tiene toda la información relevante. Posteriormente, procede a leerlo completo. Realizar esta acción es de suma importancia cuando se alquila una propiedad, pues así podrás evitar sorpresas desagradables más adelante. Siempre debes tener en cuenta que sobre el papel tiene que aparecer reflejado todo lo comentado verbalmente con el arrendador de la propiedad. Solo así quedará perfectamente claro cuáles son exactamente las responsabilidades de cada una de las partes.
  • Establece siempre una buena relación con el arrendador: Se debe ser cortés y profesional cuando tengamos concertada una reunión con el propietario del inmueble. Crear una buena impresión desde el principio es una excelente manera de conseguir una negociación de alquiler exitosa. Lo mejor es que el arrendador confíe en ti porque cuanto más confíe, más feliz estará de que tú seas la persona que esté alquilada en su propiedad. No olvides nunca ser abierto, hacer preguntas y sobre todo de tomarte el tiempo que necesites para formar una buena relación con el propietario desde la reunión inicial.
  • Descubre qué cambios puedes hacer: Debes ser claro sobre las modificaciones que se pueden hacer a la propiedad. Estos cambios incluyen: cuál es la política del arrendador para hacer llaves adicionales, colgar cuadros, pintar paredes, cambiar luces… Siempre es mejor conocer esta información desde el principio y así conocerás de primera mano lo que el arrendador permite o no. En el caso de no estar de acuerdo con alguna de las normas indicadas por el arrendador, debes comunicárselo para hacer esa modificación sobre el contrato (siempre que sea posible).
  • Investiga al arrendador: Investigue un poco sobre el propietario para asegurarse de que son los propietarios legítimos de la propiedad.
  • Visite la propiedad nuevamente: Antes de firmar cualquier tipo de contrato es buena idea visitar la propiedad en un día diferente y a una hora diferente. Esto le dará una mejor idea de cómo es la propiedad durante el día y la noche, así como durante la semana y el fin de semana. Conocerás los diferentes ruidos, condiciones de luz y diferentes condiciones climáticas, aspectos que serán decisivos a la hora de tomar la decisión de alquilar o no el inmueble.
  • Revisa todos los electrodomésticos y accesorios: No asumas que todo funciona. Durante la primera visita, revise la casa, abra los grifos, los inodoros, encienda el horno y cualquier otro electrodoméstico que forme parte del trato. Solo así te asegurarás de que todo está funcionando correctamente. Toma nota de cualquier cosa que no funcione para comentárselo al arrendador y que pueda quedar solucionado antes de proceder a la firma del contrato de arrendamiento.
  • Documenta la condición de la propiedad: Debes darte un paseo por la propiedad y asegurarse de que cada daño (ya sea grande o pequeño) está documentado en una lista de inconvenientes. Tanto tú como el arrendador debéis firmar esto en reconocimiento de que estos problemas estaban allí antes de mudarse y que no es responsabilidad de la persona alquilada arreglarlos. Esto ayudará en el futuro, en caso de que surjan problemas con respecto a las reparaciones en la propiedad. También será de gran utilidad cuando se desocupe la propiedad de alquiler, ya que tanto el alquilado como el propietario podrán distinguir entre daños preexistentes y nuevos.
  • Infórmate sobre compañeros de piso o compañeros de cuarto: Si crees que puedes querer en algún momento algún compañero de piso/ cuarto, consulta con tu arrendador cuáles serían las reglas para poder contar con uno. Debes asegurarte de que los propietarios aprueban esta condición.
  • Comprende la política de finalización del contrato: Nunca se sabe lo que puede suceder en la vida y si en algún momento te puedes plantear moverte de barrio o de ciudad. Por ello, debes estar familiarizado con la política de rescisión del contrato de arrendamiento porque solo así sabrás exactamente que se requiere para salir del contrato de forma anticipada. Verifique aspectos como con cuántos meses de se debe de avisar o si la fianza dada de devuelve, por ejemplo.

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