¿Vas a comprar casa? ¿Es la segunda vivienda que vas a adquirir? Y, el problema es que ya cuentas con una hipoteca. No te preocupes, hay formas para solicitar una hipoteca de segunda vivienda. 

Este segundo préstamo es lo que se conoce como una hipoteca de segunda vivienda. Y, en realidad es un producto difícil de conseguir en un banco, ya que la mayoría no los ofrecen. Lo que sí es viable es que el banco amplíe la hipoteca que ya te ha concedido para que puedas acceder a una segunda vivienda. 

Comprar casa: ¿cómo funciona una hipoteca de segunda vivienda? 

Como ya hemos mencionado, en realidad no existe un producto financiero como tal que te permita acceder a la hipoteca para una segunda vivienda. Además, el hecho de tener una hipoteca previa provoca que sea más difícil que se te conceda una segunda, ya que ya cuentas con una deuda relevante. Y, como contamos en nuestro post sobre los motivos por los que te pueden negar una hipotecaun ratio de deuda elevado es uno de los principales motivos de denegación de este tipo de préstamo.  

Entonces, lo que sí puede hacer tu entidad bancaria es adaptar el préstamo con el que ya cuentas. Lo que suelen hacer es modificar el periodo de amortización del préstamo y el porcentaje que se puede financiar. 

Y es que, en el caso de la segunda hipoteca, el porcentaje que el banco suele prestar, respecto al valor total de la propiedad oscila entre el 60% y el 75%, a diferencia de una primera hipoteca, en la que suele ascender al 80%. 

No obstante, es importante recordar que, como con cualquier préstamo hipotecario, existe la posibilidad de negociar las condiciones que ofrezca el banco. 

Y, como en toda negociación, existen una serie de condiciones, que si las cumples, te ofrecen ventajas: 

  • Ser cliente del banco 
  • Non tener muchas deudas 
  • No estar al límite de la edad para pedir una hipoteca (70 años aproximadamente) 

 

Comprar casa: tipos de hipotecas para segunda vivienda 

Cuando se solicita una hipoteca de segunda vivienda, existen tipos muy similares a los de una hipoteca convencional. 

Hipotecas fijas. Pagas el mismo interés durante toda la duración del préstamo, el cual suele ser más alto del que se paga en una hipoteca variable. 

Hipotecas variables. Como su nombre indica, el tipo de interés de este préstamo varía a lo largo del préstamo.  

Es conveniente saber que los cambios de los tipos de interés se producen de forma periódica, normalmente cada 6 meses o un año. 

Estas modificaciones del interés se calculan en función de la suma del índice de referencia  (que suele ser el Euribor) y un porcentaje que determina cada banco. 

Hipotecas mixtas. Se cobra un interés fijo durante los primeros 5 o 10 años y luego se aplicaría el interés variable. 

En definitiva, solicitar una hipoteca de segunda vivienda es viable, pero es conveniente entender las características del producto para poder acceder a este tipo de beneficios. 

 

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