La buhardilla es uno de los lugares de la vivienda con más encanto. Sin embargo, la solemos usar simplemente como desván y la abandonamos. Estos espacios están de moda y cada vez hay más viviendas que cuentan con una decorada como el resto de la casa. Con unos sencillos trucos, podemos sacar el máximo partido a nuestra buhardilla y convertirla en un espacio de relajación o de estudio. 

El primer paso es decidir qué uso le vamos a dar a la buhardilla y para quién va destinada. Así, puede ser una biblioteca personal, un cuarto de juegos para niños, un estudio o incluso un mini apartamento. De esta forma, calcularemos qué necesitamos y de qué nos tenemos que desprender. La renovación 

Tenemos que saber ante todo el espacio de que disponemos y cómo distribuirlo. Si queremos almacenar allí nuestra biblioteca personal, por ejemplo, necesitaremos un módulo de estanterías, y para ello tenemos que saber qué tipo de estantes podemos poner y dónde los colocaremos. 

Recicla muebles de segunda mano o que ya no uses 

Debemos pensar qué muebles o decoraciones necesitamos, y a cuáles de los que ya tenemos podemos darles una segunda vida. Los mercadillos de segunda mano y los rastrillos son lugares perfectos para encontrar aquello que nos falta. Estos objetos especiales darán un toque distinto a nuestra buhardilla y la convertirán en un espacio con vida propia. 

Si no la tenemos, necesitaremos instalaciones de agua, electricidad y demás. Esto implicará una reforma más costosa, pero merece la pena. Si el presupuesto es holgado, es recomendable abrir ventanales amplios, que aportarán mucha luz a nuestra buhardilla y harán que ahorremos en gastos. 

Tercer paso: las escaleras. Elegir las escaleras es muy importante en función de a quién va destinada la buhardilla, ya que no es lo mismo que sea para un adulto que para un niño. Actualmente existen escaleras modulares muy prácticas y que ocupan poco espacio, que pueden ser una buena opción. 

Aprovecha la luz natural para reorganizar el espacio 

Otro aspecto a tener en cuenta es el sistema de almacenamiento que elijamos. Necesitamos módulos de almacenamiento y estanterías si vamos a destinar la buhardilla a nuestra colección de libros o de discos de vinilo. Además, tendremos que aprovechar la inclinación natural de la buhardilla para reorganizar el espacio en función a este aspecto, y así aprovecharlo al máximo. 

La luz es un aspecto clave para sacar el máximo partido a este espacio de la casa. Puede aportarle la amplitud que le falta al espacio y nos ayudará a reorganizar la decoración y a realzar los distintos espacios en los que dividamos la buhardilla. También es recomendable seguir en la misma línea de decoración que en el resto de la casa para dar un aspecto armónico. 

Convierte tu buhardilla en una habitación de invitados 

Convertir la buhardilla en un mini apartamento o en habitación de invitados es la opción más costosa. También requiere de mayor esfuerzo, pero puede ser el espacio ideal para esa habitación que querías. Para ello se requiere de instalaciones de luz y agua y de un buen aislamiento térmico, así como de un baño, por pequeño que sea. Si es lo que buscamos, es una buena idea reciclar muebles que ya no usemos en el resto de la casa para ahorrar costes. La luz natural de la habitación puede ser un recurso decorativo por sí misma, por lo que es recomendable aprovecharla. Nos ayudará a reorganizar los espacios y a realzar determinados rincones. 

La buhardilla es un espacio con carácter y con muchas posibilidades. Con estos sencillos consejos, puedes sacar el máximo partido a tu buhardilla y convertirla en un espacio de relajación y estudio hecho a medida para ti. 

Si te ha gustado este artículo, puede que te interesen: 

El baño: un elemento clave para renovar tu casa

¿Qué es el home staging?

 

Compartir Post