Cuando se trata de los más pequeños de la casa, cualquier elemento cotidiano que tengamos en el hogar puede convertirse en un peligro potencial y provocar un accidente. Siendo mejor prevenir que curar, si tenemos niños es recomendable tomar todas las medidas de prevención de accidentes domésticos con niños pertinentes, para que puedan habitar el espacio con total seguridad. 

Accidentes domésticos con niños en cifras 

Más de la mitad de los accidentes anuales que sufren los niños, concretamente un 54%, suceden en su propio hogar. Y es que los que tengan pequeños a su cargo saben que cualquier momento de despiste es suficiente para que suceda algo. Un 61% de estos percances domésticos suceden precisamente por un descuido de los padres. 

Además, los pequeños entre 0 y 4 años son la franja de edad más vulnerable abarcando un 70% de los accidentes infantiles. Estas cifras están basadas únicamente en datos de registros hospitalarios, por lo que representan aquellos graves o muy graves. Otros más leves son aún más comunes, por lo que solo conocemos una pequeña parte del problema. 

¿Cuáles son los percances más comunes? 

La curiosidad y la falta de conocimiento son las causas que llevan a los más pequeños a hacerse daño con cualquier elemento doméstico. Para poner en práctica la prevención, debemos conocer primero cuáles son los riesgos más comunes del entorno. 

Los accidentes domésticos infantiles más habituales son cortes, caídas, quemaduras, ingesta de productos tóxicos o medicamentos, asfixia y electrocuciones. 

¿Cómo podemos prevenirlos? 

Es responsabilidad de los cuidadores estar pendiente y prevenir los riesgos a través de medidas de prevención. Sin embargo, según los pequeños crecen, es útil educarlos también en los riesgos y peligros de determinados actos o actividades para que sean conscientes de lo que se puede o no hacer. 

Tomando como referencia los accidentes más habituales, a continuación, citamos las medidas más aconsejables en cada caso: 

Cortes

  • Guardar fuera del alcance de los pequeños cualquier objeto o que pueda perforar la piel, como cuchillos, tijeras, agujas, aspas de electrodomésticos, cuchillas de afeitar, etc. Esto también incluye plantas con púas o espinas como los cactus o las rosas. 
  • Mantener las herramientas de bricolaje en lugares a los cuales los niños no alcancen o tengan acceso. En el caso de que las cuchillas o pinchos puedan retraerse o guardarse, hacer lo propio. 
  • Desechar el menaje roto o mellado, que puedan causar cortes durante el uso. 

Caídas

  • Instalar barandillas de seguridad para limitar el acceso a escaleras y pasamanos de agarre para subir y bajar con seguridad. 
  • Quitar obstáculos en el suelo que puedan provocar tropiezos. 
  • Vigilar especialmente las superficies resbaladizas, como suelos mojados o materiales que deslicen. 
  • Poner elementos antideslizantes en la bañera y ducha, al igual que alfombrillas de baño. 
  • Bloquear las ventanas, puertas, balcones y muebles con cierres, rejas, barrotes u otros elementos que impidan su apertura o el paso de un cuerpo pequeño a través de ellas. 
  • Fijar las estanterías a la pared para impedir su caída si un menor trepara o se colgara de ellas. 
  • Evitar que los niños estén de pie sobre muebles sobre los que puedan perder el equilibrio y caer. 

Quemaduras

  • Mantener a los pequeños lejos de zonas con electrodomésticos que produzcan calor, como la cocina o la zona de planchado. 
  • A la hora de cocinar, orientar los mangos y asas de sartenes y ollas hacia el interior para que no sobresalgan de la encimera. 
  • Utilizar tapas para evitar salpicaduras de aceite o agua. 
  • Guardar fuera de su alcance mecheros, cerillas u otro tipo de objetos que puedan suponer un peligro. 

Intoxicaciones

  • Guardar medicamentos, insecticidas, productos de limpieza o de jardinería, material de bricolaje o cualquier otro producto tóxico fuera del alcance de los pequeños. 
  • No mezclar en el almacenaje de productos alimenticios con tóxicos o medicamentos. 
  • No permanecer en habitáculos donde se haya empleado algún pesticida, insecticida, o que esté recién pintada o barnizada hasta que se vaya el olor. 
  • No usar estufas, calefactores de emisión o braseros en las habitaciones donde se duerme. 
  • Cerrar las llaves de paso del gas al finalizar su uso, además de revisarlas especialmente por la noche. 

Asfixia

  • Vigilar los objetos pequeños que puedan caber en la boca como monedas, botones, juguetes desmontables, pelotas o bolas pequeñas, etc. 
  • En los menores de 4 años, evitar alimentos como nueces y semillas, trozos de carne y queso, uvas enteras, caramelos duros, palomitas de maíz o cualquier otro alimento que pueda causar asfixia. 

Electrocuciones

  • No utilizar aparatos eléctricos húmedos o mojados y menos estando descalzo. 
  • Utilizar protectores para enchufes que protejan de la introducción de los dedos en las tomas de corriente. 
  • Mantener los aparatos eléctricos lejos de la bañera o la ducha. 

Cualquier hogar está plagado de peligros potenciales para un colectivo tan vulnerable como son los niños. Para evitar cualquier mal, se deben tomar las medidas de prevención en el hogar pertinentes y asegurarnos de que los pequeños están bajo supervisión en todo momento. 

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