Cuando se elige una vivienda para comprar, una de las mayores preocupaciones que suelen manifestar los compradores es si la propiedad cuenta con una capacidad suficiente de aislar el frío o el calorY esto es lógico, ya que una casa que no consiga este aislamiento no solo supone un estilo de vida incómodo, sino que también suele representar un gasto demasiado alto en energía y climatización. 

Pero, si ya has adquirido una vivienda y te has dado cuenta de que no tiene suficiente aislamiento, no te preocupes, porque se pueden adoptar varias medidas que te ayudarán a solucionar este problema y así poder aislar una casa ya construida.

¿Cómo mejorar el aislamiento de tu vivienda?

Lo primero que debes hacer es un análisis de cuáles son los focos de pérdida o entrada de calor. En ocasiones, es muy evidente, pero a veces es conveniente pedir la ayuda de expertos. 

A continuación, te contamos algunos de los factores de pérdida de aislamiento más comunes y algunas posibles soluciones.  

Aísla el tejado

El techo suele ser el principal foco de pérdida de aislamiento, sobre todo en las casas antiguas. Y es que, en el pasado, no era común incluir capas de aislamientos térmicos en los tejados, por eso es muy común que las casas en los pueblos se mantengan frías pese a que la calefacción esté encendida y las ventanas y puertas cerradas. 

¿Cuál es la solución? Poner un aislamiento térmico en el techo. Se trata de una solución cara, pero que a la larga te ayudará a ahorrar y a tener una mejor calidad de vida.  

Existen muchos tipos de aislamientos térmicos y elegir el mejor dependerá de las condiciones de tu vivienda, por eso es conveniente que pidas la ayuda de expertos.  

Cubre las puertas

Los huecos entre la puerta y el marco son un lugar común de entrada y salida de frío o calor. Pero, afortunadamente, existen muchas soluciones para sellar estos espacios.   

Para evitar estos problemas y así ahorrar energía, una solución fácil y efectiva es colocar un burlete.  

Ventanas aislantes

La solución más profesional y duradera es poner ventanas con rotura de marco térmico, pero también puedes adoptar una medida económica, que es poner burletes. 

Protege las paredes

Aunque este es el sistema de aislamiento más efectivo, dado que protege la superficie más amplia, no es excluyente y, de igual manera, es recomendable proteger las ventanas y puertas.  

Para proteger las paredes, se puede hacer desde el exterior o desde el interior. Lo más efectivo es hacerlo por fuera, pero esto no es viable siempre, sobre todo cuando se trata de un piso, ya que la Ley de Propiedad Horizontal protege las fachadas y aun cuando se trate de un chalet, en algunas zonas también están protegidos estos elementos. 

Por fuera, puedes instalar un Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior (SATE). Se trata de recurso muy utilizado tanto en obra nueva como en rehabilitación de edificios, ya que cuenta con grandes ventajas desde el punto de vista del ahorro energético, medioambiental y también del confort. 

Sin embargo, también hay opciones, si decides aislar las paredes desde dentro, como son los trasdosados, es decir paneles rígidos de aislamiento en todos los muros que están en contacto con el exterior desde dentro de casa. O también el rellenado con materiales aislantes de las cámaras de aire intramuros. 

Las que hemos mencionado son algunas de las soluciones más comunes para aislar las viviendas, pero en la actualidad el mercado ofrece una gama muy amplia y, como ya comentamos, es importante asesorarse con un experto. Pero lo que está claro es que una vivienda puede aislarse una vez construida, así que, si pasas frío o calor en tus casas, busca una solución. Y, si has encontrado la casa de tus sueños, no dejes de comprarla porque es demasiado fresca o cálida. 

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