Negociar el precio de un piso durante la compraventa es un trámite indispensable ya que existe la costumbre, especialmente entre las inmobiliarias tradicionales, de inflar los precios de las propiedades que sacan al mercado.  

Además, existen varios informes que alertan sobre la sobrevaloración de las propiedades en España.  

Como consecuencia, el comprador incauto podría sorprenderse tras haber realizado una mala compra. Pero, por supuesto, no todos los agentes inmobiliarios ni todos los propietarios inflan los precios de sus viviendas, así que lo mejor es hacer una buena investigación sobre el mercado inmobiliario de la zona donde se va a comprar.  

Consejos para negociar el precio de un piso

Los portales de anuncios inmobiliarios son un recurso al alcance de cualquiera para conocer el mercado inmobiliario y hacerse una idea del tipo de inmuebles que se están ofertando.  

Así que, si te estás planteando comprar una vivienda en un futuro cercano, el primer consejo que te daríamos es navegar por estos portales, crear tus alertas de búsqueda y dedicar todas las semanas un rato a conocer la oferta, así te convertirás en un conocedor del mercado, que podrá tener un criterio propio al evaluar una oferta inmobiliaria. 

También busca informes sobre la situación de los precios de la vivienda en tu localidad, para que sepas si está sobrevalorada y cuánto lo está. 

Finalmente, existen algunos portales que ofrecen análisis del rango de precio de muchas propiedades, basados en el valor catastral y las ofertas que se reciben a través de su web.  

Elige el piso y define tu propio rango de precios

Una vez que tengas elegido el piso, establece cuánto es el máximo que estás dispuesto a pagar y cuál es el precio ideal que quisieras conseguir.  

Aunque todos queremos pagar la mitad o menos del precio que nos ofertan, ten en cuenta que una oferta demasiado baja puede ofender al vendedor y provocar que te descarte de manera automática. Por eso, repetimos, es importante estar informados sobre el rango de precios y hacer una oferta baja, pero razonable.  

Una vez que hagas esta oferta, lo más probable es que el vendedor te haga una contraoferta y a partir de ahí empiece una negociación. Por eso, es recomendable que tengas claro hasta dónde estás dispuesto a llegar.  

Si te vas a hipotecar, habla antes con tu banco

Para definir el máximo que estás dispuesto a ofertar por un piso, debes analizar tus finanzas, en especial si vas a pedir hipoteca a un banco.  

En todas las entidades bancarias, puedes hacer una preaprobación de hipoteca, en la que valoran, según tus condiciones, cuánto es el máximo que te pueden prestar.  

Si consigues una hipoteca preconcedida, tendrás ventaja frente a otros potenciales compradores al tener solvencia financiera segura e incluso podrás negociar una rebaja en el precio del piso. 

Conoce las desventajas y los defectos del piso

A la hora de negociar el precio con el propietario o agente inmobiliario, saber argumentar de manera razonada tu oferta te ayudará a que te tomen en serio y valoren positivamente tu oferta.  

Y, para seguir esta estrategia, será clave que detectes desventajas como: 

  • Cuáles son los fallos de la vivienda que tendrás que arreglar según entres a vivir (por ejemplo, humedades, electrodomésticos antiguos, ventas no aisladas…). 
  • El valor de la vivienda en alquiler en la zona donde se encuentra. 
  • La tendencia de los precios en el sector inmobiliario. Si los precios van a caer, es más fácil que el propietario esté dispuesto a negociar una oferta a la baja y asegurar la venta. Pero, si los precios están al alza, el propietario no estará tan dispuesto a arriesgar unas ganancias más beneficiosas.  

En definitiva, como en cualquier compraventa, negociar el precio de una vivienda depende sobre todo del conocimiento del valor del producto que se va a adquirir y después de la capacidad que tengamos para conocer al vendedor y saber argumentar y afinar nuestra oferta.  

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