Vender una casa siempre equivale a dar un paso muy importante en nuestra vida personal. Y es que pueden surgir por el camino multitud de cuestiones, como por ejemplo si nuestra propiedad debe reunir o no el conjunto de los muebles de los que dispone. Que una vivienda esté amueblada o sin amueblar puede ser un aspecto completamente decisivo cuando nos decidimos a poner a la venta el hábitat donde hemos vivido. 

Como todo en la vida, tal dilema deja entrever algunas ventajas y desventajas que desgranamos justo a continuación: 

Ventajas de vender una casa amueblada 

  • Una de las ventajas de vender una casa amueblada es que el futuro propietario puede tener una referencia visual clara de cómo quedarían sus muebles y cuál es el posible potencial que tiene la vivienda.  
  • El uso de la técnica del “Home Staging” hace crecer el número de visitas al anuncio y, por ende, la cantidad de posibles compradores. Una decoración neutra y no recargada más un buen reportaje fotográfico ayudará con toda seguridad a vender la vivienda de manera más eficiente. 
  • Las casas amuebladas desprenden un mayor atractivo. Una determinada cantidad de muebles colabora a crear un ambiente más hogareño y acogedor, circunstancia que puede ser determinante a la hora de vender una vivienda. 
  • Una casa amueblada siempre es más vistosa que una que no lo está, eso es más que evidente. La vivienda ha de tener elementos diferenciadores que hagan al cliente decantarse por la compra. 
  • El que una vivienda tenga muebles también sirve para que el comprador entre a vivir en el mismo momento en el que realiza el trato. 
  • Lógicamente el precio de la vivienda se encarece dado que está amueblada, lo cual es otra ventaja muy importante a tener en cuenta. 
  • Los muebles también sirven para esconder algún defecto o pequeño desperfecto que tenga la vivienda, como por ejemplo una grieta en una de las paredes. 
  • Al final, vender una casa amueblada nos empuja a “comenzar de cero” en nuestra nueva vivienda y también a deshacernos de los viejos muebles que hemos disfrutado toda la vida. 

Desventajas de vender una casa amueblada 

  • Vender una casa amueblada también tiene sus desventajas y es que, sin darnos cuenta, podemos dejar la vivienda demasiado recargada y con muy poco espacio habitable. Este hecho puede provocar el rechazo del futuro comprador. 
  • También una vivienda amueblada puede dar la sensación de estar invadiendo un hogar de otra persona, ya que los muebles de la casa no han sido adquiridos por el nuevo propietario. 
  • Una casa que está demasiado amueblada puede parecer más pequeña de lo que realmente es, de ahí que sea primordial dejar algunos espacios libres en la vivienda. 
  • Unos muebles pasados de moda pueden provocar cierto rechazo en el futuro comprador. No es lo mismo que el mobiliario sea de la época actual a que sea de hace 30 o 40 años. En caso de que estén anticuados lo mejor es dejar la vivienda completamente vacía.  

En resumidas cuentas, a la hora de vender una vivienda amueblada o sin amueblar lo mejor es dejarla decorada con mobiliario neutro, moderno y permitiendo grandes espacios, ya que no conocemos de primera mano cuáles son las preferencias del posible comprador. 

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