La distribución de una vivienda influye mucho en la calidad de vida de habitantes. Ya sea para continuar viviendo en ella, porque la acabas de comprar o porque quieres ponerla a punto para conseguir la mejor venta posible, mejorar la distribución de tu vivienda es fácil si seguimos unos sencillos pasos.

En el equilibrio está la virtud, y esa es la regla número uno que debemos seguir. Pero, por si acaso, te desvelamos unos sencillos trucos que pueden ser de mucha ayuda:

Ten en cuenta las necesidades de los habitantes

Antes de acometer cualquier cambio, siempre debemos plantearnos cómo usamos el espacio de la casa y a qué le damos mayor importancia. ¿Es la luminosidad del espacio lo que más nos importa? ¿O para nosotros lo que gana es la funcionalidad? Sólo partiendo de estas reflexiones podremos conseguir una distribución óptima de la vivienda. En esta línea, también es importante tener en cuenta en qué espacios de la vivienda pasamos más tiempo en nuestro día a día y potenciarlos.

La cocina y el salón suelen ser los espacios donde más se está, por lo que es una buena opción unir ambas estancias mediante una barra americana. Así crearemos un espacio amplio y dinámico en el que podamos compartir varios momentos del día.

Saca partido a los puntos fuertes de la vivienda

Es una regla de sentido común: debemos destacar lo mejor de nuestra casa (un baño grande, por ejemplo, o un salón con amplio espacio de almacenaje) e intentar ocultar en lo posible los pequeños defectos.

Ubica las estancias más privadas en el interior de la casa

Los espacios en los que más privacidad necesitamos, como el baño y el dormitorio, deben ir en lo posible en la zona interior de la casa. Reserva el exterior para aquellas en las que más disfrutarás de la luminosidad, como el salón y el comedor.

Aprovecha la forma de cada estancia y saca partido a la decoración

Es lo que se denomina distribución inteligente del espacio. Si tienes un salón pequeño, no quieras abarrotarlo de muebles y objetos de decoración simplemente por tratarse del salón. Quizás esos muebles que tanto te gustan o ese rincón de lectura encuentren su sitio en otra habitación más amplia.

La decoración también nos puede ayudar a dinamizar y optimizar el espacio. Por eso, ten en cuenta estos sencillos tips:

Convierte el recibidor en zona de almacenaje: Mediante la colocación de muebles como una cómoda o un zapatero, despejaremos el resto de la casa y aprovecharemos mejor el espacio.

Usa la mesa de comedor como transición entre la zona de comedor y la del salón, y mejor si es una mesa sencilla de líneas rectas, que combine con la decoración de ambas estancias.

No obstaculices los accesos a las diversas estancias: Es otra de las reglas de oro de una distribución óptima del espacio. Deja amplios espacios de paso entre las estancias y los muebles; así no crearemos sensación de abigarramiento. Recuerda: en decoración, menos es más. Para ganar espacio, también puedes sustituir las puertas tradicionales por puertas correderas, sobre todo si tu casa es pequeña.

Como ves, con unos sencillos trucos y sin necesidad de hacer grandes reformas, podemos mejorar la distribución de nuestra vivienda y hacer nuestro día a día más cómodo… y, por qué no, mejorar nuestras posibilidades de venta.

Si te ha gustado este artículo, te recomendamos:

 

Compartir Post