Ahorrar energía en casa no es solo una forma de reducir el costo de la factura de la luz, sino también de llevar a cabo un consumo responsable y sostenible.

En inmoversion somos expertos en el sector inmobiliario y apostamos por un sector responsable con el consumo y el respeto al medio ambiente. Así que hemos elegido una serie de consejos que te pueden ayudar a reducir tu gasto energético.

¿Tienes contratada la potencia adecuada?

Para ahorrar energía en casa esta es, sin duda, la primera pregunta que debemos hacernos cuando estamos diseñando un plan para ahorrar energía. Si en tu casa jamás han saltado los plomos, incluso con varios electrodomésticos y el aire acondicionado trabajando a la vez, puede que tengas contratada una potencia excesiva. 

Y es que el recibo de la luz incluye dos importes: un coste fijo por disponer de electricidad, que se paga por cada kW de potencia contratada y, por otro lado, el coste de la electricidad consumida. 

El coste fijo supone un porcentaje alto de la factura: aproximadamente 50 euros por cada 1,15 kW. 

La mayor parte de los hogares tiene entre 3.3 y 4.6 kW. Por debajo de 3 kW se puede pedir el bono social, y por encima de 10 kW ya no se tiene derecho a la tarifa PVPC del mercado regulado.  

La discriminación horaria, una forma de ahorro

Esta estrategia consiste en elegir la tarificación nocturna para tu hogar, la cual permite ahorrar hasta un 40% en la factura. Para poderla solicitar, debes cumplir estos dos requisitos: 

  1. No vivir en un inmueble con más de 20 años de antigüedad 
  1. Ser un consumidor con menos de 15kW de potencia contratada 

¿Cómo funciona esta tarifa?

El día se divide en dos periodos: horas punta y horas valle. 

Las horas punta son un 20% más caras, y son entre las 12 y las 22 horas en invierno y las 13 y 23 horas en verano. 

Las horas valle permiten un ahorro del 47% sobre la tarifa base y son las contempladas entre las 22 y las 12 horas en invierno y las 23 y las 13 horas en verano. 

Entonces, si eliges esta tarifa, deberás tener cuidado de solo utilizar la energía insustituible en las horas punta. Por ejemplo, es conveniente que pongas la lavadora o cocines en la vitrocerámica en las horas valle. Este horario suele ser conveniente para personas que suelen estar durante el día fuera de casa, ya que trabajan o desarrollan otras actividades fuera del hogar. 

El stand-by no funciona

Aunque se supone que este modo en los electrodomésticos es una forma de ahorrar energía, la realidad es que siguen consumiendo energía que no se necesita. De hecho, varias estimaciones establecen que se puede ahorrar en torno al 10% de energía en un hogar si se apagan todos los electrodomésticos. Para un consumo medio (3.500 kWh/año) esto supondría una reducción del gasto de electricidad de alrededor de 100 euros anuales. 

En la OCU puedes acceder a una calculadora para saber cuánto ahorrarías con esta estrategia.  

Ahorrar en invierno

Lo primero es ajustar la temperatura de la calefacción. Actualmente, es frecuente en los hogares que se use la calefacción a temperaturas altas, para poder usar la misma ropa en invierno que en el resto del año. Este hábito es caro y poco sostenible. 

Lo mejor es ajustar la temperatura entre 19ºC a 21ºC, y recurrir a ropa de invierno, si hace falta. Y es que, además de que la calefacción es contaminante, cada grado que se aumenta supone un 7% de incremento en el consumo. 

Además, te en cuenta que un buen mantenimiento de la caldera puede ahorrarte hasta un 15% de gasto al año. También es recomendable que los radiadores estén limpios y que no haya muebles que los obstruyan, dificultando la salida del aire caliente. 

Finalmente, los radiadores se deben purgar al comienzo de la temporada, en otoño, para que no tengan aire dentro, lo que dificulta la transmisión de calor desde el agua al aire exterior. 

¿Y el verano?

Ocurre más o menos lo mismo que en invierno. El aire acondicionado aumenta drásticamente el consumo si está por debajo de los 22ºC. Lo recomendable es que esté entre 22ºC y 24ºC. 

Además, es conveniente adoptar hábitos como ventilar la casa durante las noches, en las horas de temperaturas más bajas, y bajar las persianas durante las horas de más sol. 

Ahorro en los electrodomésticos

Cada vez más, estos aparatos incluyen un modo ecológico. Y, aunque es importante tener claro que no son totalmente ecológicos, y que lo mejor sigue siendo reducir su uso, sí que usar este modo ecológico supone un ahorro en el consumo energético y una disminución de la factura de la luz. 

En definitiva, cambiar algunos hábitos nos permite ahorrar en la factura de la luz y hacer un consumo más responsable y sostenible de la energía. 

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