En España la compra de viviendas de segunda mano está creciendo. En 2018, aumentaron en un 9,9%, hasta 422.531 compras, la cifra más alta desde 2007. Se trata de una buena opción que permite acceder a zonas más céntricas de las ciudades, obtener precios más asequibles y remodelar una casa a nuestro gusto. Sin embargo, también supone el riesgo de encontrar vicios ocultos en la propiedad una vez adquirida y pagada. 

En inmoversion somos expertos en el sector inmobiliario y te recomendamos algunos consejos para detectar este tipo de defectos en una vivienda.

¿Qué es un vicio oculto? 

Antes que nada, debemos distinguir entre qué es un vicio oculto y el desgaste normal de una vivienda que tienen antigüedad y que ha sido habitada por varias personas. 

Los vicios ocultos son los desperfectos que descubrimos pasado el tiempo de haber adquirido una propiedad. Además, para poder exigir responsabilidades al vendedor, deben tener las siguientes características: 

  • No se detectan a simple vista 
  • Estaban en la vivienda antes de adquirirla 
  • Son graves, es decir, que son los suficientemente importantes como para que la casa hubiera tenido un precio de venta menor, no se hubiera comprado o imposibilitan la habitabilidad de la casa.  

¿Cómo detectarlos? 

La forma más segura es que un profesional realice un informe pericial del estado de la vivienda, en el que se indiquen si existen patologías, como grietas, daños en las tuberías o sistema eléctrico, así como el alcance de estas patologías. 

Para que el informe sea válido como prueba legal, en caso de un litigio, deberá estar redactado por un arquitecto o arquitecto técnico colegiado. Los colegios de arquitectos suelen tener un listado de profesionales habilitados para realizar este tipo de informes. 

¿Qué hacer en caso encontrar un vicio oculto? 

Antes que nada, debemos entender que en ocasiones estas patologías no han sido manifestadas por el vendedor por desconocimiento y no por mala fe. Así que el primer paso sería notificarlo al vendedor para solucionarlo de manera amistosa. Pero, en caso de que el vendedor no responda de forma favorable, se pueden emprender acciones legales.  

Para poder emprender acciones legales tras haber comprado una casa, se deben tener en cuenta los siguientes aspectos: 

PERIODO. Se debe avisar al expropietario durante los seis meses posteriores a la compra de la vivienda. Lo mejor es comunicarlo a través de un burofax para que haya una constancia legal de esa reclamación. 

PRUEBA. En este caso la carga de la prueba la tiene el comprador, es decir, es él quien debe demostrar que existen vicios ocultos en la vivienda. Para esto, es recomendable solicitar un informe pericial del estado de la vivienda, a través de un profesional acreditado.  

Si se va a juicio y el comprador gana, el vendedor puede ofrecer: 

  1. El desistimiento del contrato y la devolución del dinero al comprador. En este caso, el comprador podrá exigir una indemnización por los daños y perjuicios ocasionados. 
  2. Una rebaja proporcional del precio pagado en función de las características de los vicios ocultos encontrados. 

En definitiva, si queremos estar seguros de que al comprar una vivienda de segunda mano no existe ningún riesgo de desperfecto oculto lo mejor es pedir la ayuda de un profesional acreditado para que evalúe el inmueble para asegurarnos de que en el futuro no nos llevaremos una sorpresa desagradable.  

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