En un mercado inmobiliario con tantas casas y pisos a la venta, encontrar la vivienda adecuada para ti no es fácil, y menos a simple vista. Comprar una vivienda es una apuesta arriesgada, que no puede deshacerse con facilidad, y es lógico que queramos tomar la mejor decisión posible de entre todas las viviendas en venta.

Pero, solo con una simple visita, ¿cómo saber si la vivienda es la adecuada para ti? Existen ciertas señales que nos dan pistas infalibles sobre las viviendas que visitamos. Por supuesto, hay cuestiones prácticas, como el presupuesto de que disponemos o la casa en sí, que no dependen de la visita y de las que depende en gran medida la decisión.  

Sin embargo, lo que percibas en la visita y cómo te sientas también influirá, y mucho, en la decisión que tomes.  

Aspectos prácticos de la vivienda

Es muy fácil dejarnos llevar por lo que vemos a simple vista, pero hay aspectos prácticos que no debemos olvidar durante la visita. En primer lugar, si tienes un presupuesto ajustado, presta atención durante el recorrido a la facilidad para llevar a cabo mejoras en la casa. Por ejemplo, las reformas en cocinas, baños, ventanas y suelos suelen ser caras de realizar, por lo que es conveniente tenerlo en cuenta.  

En esta misma línea, el aislamiento y la orientación de la casa son factores que influirán en tus facturas de electricidad y gas, por lo que es importante tenerlos en cuenta.  

Hay aspectos, además, que solo podremos percibir durante la visita, como la presencia de olores, que pueden indicar la existencia de humedades. También puedes inspeccionar el barrio en el que se encuentra la casa para ver si tiene todas las comodidades que buscas, como un supermercado, una panadería, una farmacia, un centro de salud, una clínica veterinaria… Incluso puedes cerciorarte de la facilidad que hay en el barrio para aparcar. 

Señales infalibles

Estas cuestiones prácticas son muy importantes, pero, ¿debemos tomar la decisión definitiva basándonos únicamente en ellas? ¿O por el contrario debemos fiarnos de nuestro instinto? Lo ideal es un equilibrio entre ambos factores.  

La casa puede ser la adecuada si: 

  • Pierdes por completo el interés en visitar otras propiedades. 
  • Te visualizas viviendo en ella y haciendo tus tareas diarias. 
  • La cocina y el baño te convencen por completo, ya que son estancias menos atractivas por defecto. 
  • Contemplas sus pequeños fallos como características únicas. 
  • Quieres hacer la oferta de inmediato y no soportas la idea de que se te adelante otro comprador. 

Como es obvio, la compra de casas es una decisión que no se debe tomar a la ligera, pero si al terminar una visita se dan todos estas situaciones, puede que esa sea la definitiva, la que se convierta en tu hogar. 

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