El procedimiento de venta de una vivienda puede que no sea todo lo veloz o ágil que le gustaría al vendedor. Es común que pasen meses sin conseguir realizar una compraventa, dedicando tiempo a gestiones burocráticas propias de la venta enseñando nosotros mismos la casa, si no se cuenta con algún servicio inmobiliario encargado de ello. 

Como prevención de cara a impacientarnos y acabar rebajando el precio de compra por debajo del valor de la vivienda, es relevante saber que la reforma y mejora de la eficiencia energética de una vivienda se puede presentar como una solución eficaz a una venta que parece no llegar. 

¿Por qué reformar? 

Una vivienda reformada permanece significativamente menos tiempo en el mercadopues habrá muchos más clientes interesados en comprarla. Además, es relevante subrayar que, tras reformar, no solo no tendremos que disminuir el precio planteado, sino que se podrá aumentar. Si queremos vender, un inmueble reformado incrementa su valor de venta un 20% de media, aumentando o disminuyendo según la localización, dimensiones y tipo de casa. 

Queda claro que reformar un inmueble puede ayudar a vender más rápido y con mayores ganancias, sobre todo si se dispone de la inversión inicial para realizarla. Sin embargo, hay otro tipo de rehabilitación que no ha parado de cobrar importancia en las últimas décadas, aquella referente a la mejora de la eficiencia energética de una vivienda. 

 ¿Por qué mejorar la eficiencia energética de una vivienda? 

Según la sociedad de tasación Tinsa, el precio del metro cuadrado en viviendas con una calificación energética comprendida entre A+ y E, las pertenecientes a un consumo eficiente o moderadamente eficiente, puede llegar a aumentar hasta un 10% o un 12%. Esto significa que, si se quiere obtener un mayor margen de beneficio con la venta, conviene hacer reformas que mejoren el gasto energético del inmueble y obtener la etiqueta de bajo consumo, teniendo en cuenta que, para vender un piso, es obligatorio contar con el certificado energético. 

Incentivos fiscales  

Con respecto a los incentivos a los propietarios de un inmueble, el Ministerio de Transportes y Agenda Urbana, encargado de llevar a cabo esta medida, prevé una deducción del 30% para aquellos propietarios que realicen obras que lleven a la mejora de la eficiencia energética y disminuyan como poco un 10% el consumo de energía, calefacción o refrigeración. Esta rehabilitación se demostraría mediante el certificado de eficiencia energética. 

La deducción fiscal se producirá concretamente en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), así que sus beneficiarios son personas físicas que realicen dichas obras de mejora en un inmueble de su propiedad.  

En otro caso, también se prevé una deducción del 60% para aquellacomunidades de propietarios que hagan obras de rehabilitación «que contribuyan a la mejora de la eficiencia energética en edificios residenciales” según el texto de la medida. Es conveniente que la comunidad de propietarios sea consciente de que invertir en el edificio redundará en muchos beneficios a corto plazo y en una segura revalorización de las viviendas. El beneficio fiscal será para aquellos que cuenten con la calificación energética A o B en la escala de CO2 o reduzcan la demanda energética global del edificio.  

Ayudas lanzadas por el Gobierno 

Poniendo el foco en los propietarios de edificios o comunidades de propietarios, según el Ministerio para la Transición Ecológica una cantidad aproximada al 60% del parque de edificios fue construido bajo ningún tipo de criterio de eficiencia energética. España debe rehabilitar a un mayor ritmo y es por esto que el Estado proporcionará ayudas a aquellos propietarios que rehabiliten sus bloques de inmuebles. 

Las subvenciones del denominado Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Economía Española impulsado por el Gobierno, cubrirán entre el 40% y el 100% del coste de la obra rehabilitante. La cuantía de la subvención se determinará en función de la profundidad de la rehabilitación, los ingresos de los residentes en el edificio y las características del ámbito. 

En definitiva, queda claro que la reforma, rehabilitación y mejora de la calificación energética de las viviendas y los edificios será una importante tendencia en el sector inmobiliario de cara al futuro. En nuestro país todavía queda un alto porcentaje de inmuebles no eficientes, dejando no solo una huella en cuento al medioambiente sino también en nuestro bolsillo. Sin duda, de cara a una venta, reformar o rehabilitar la vivienda ya era una buena apuesta para aumentar su valor, siéndolo ahora más que nunca gracias a los nuevos incentivos públicos. 

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