Con el auge del teletrabajo ocasionado por la pandemia del coronavirus, son cada vez más las personas que se están planteando la posibilidad de tener su negocio en casa. Y, sin duda, es algo que ofrece muchas ventajas, desde el ahorro hasta la comodidad de evitar desplazamientos o facilitar la conciliación familiar, pero ¿es legal? 

En inmoversion somos expertos en la compraventa de vivienda y, como tales, nos gusta acompañar a nuestros clientes durante todo el proceso y ayudarles a resolver sus dudas. Por eso, hoy analizamos en nuestro blog si es posible poner un negocio en casa. 

¿Es legal establecer un negocio en casa?

Aunque en principio un piso es propiedad de su dueño y este podría elegir libremente qué uso le da, la realidad es que hay limitaciones, necesarias para garantizar una convivencia adecuada entre vecinos y la seguridad de todos los habitantes.  

Y es que la propiedad horizontal es un sistema de comunidad de bienes que pertenece a varios propietarios, lo que puede provocar que haya intereses antagónicos y surjan conflictos. 

En suma, en este ámbito confluyen dos derechos de los ciudadanos. Por un lado, el derecho de propiedad (reconocido en el artículo 33 de la Carta Magna), lo que implica el derecho de uso y disfrute de cada vivienda por parte de su propietario. Por el otro lado, el derecho del resto de copropietarios o comuneros a disfrutar a su vez del porcentaje de la propiedad que le corresponde y el interés general de la comunidad de propietarios. 

Reglamento de la copropiedad

Así que, si se tienen en mente convertir un piso en negocio o darle ambos usos, tanto residencial como comercial, el primer paso sería consultar con la comunidad de vecinos para ver si esto está permitido por el Reglamento de Copropiedad. 

En este documento, los vecinos de un edificio o conjunto residencial definen qué tipo de actividades se pueden llevar a cabo, así como las sanciones que puede imponer la administración del edificio por vulnerar el régimen de copropietarios. 

Entonces, salvo si se dieran esas circunstancias prohibitivas, el propietario podría utilizar un inmueble inicialmente destinado a vivienda para una actividad comercial. 

¿Puedo poner cualquier tipo de negocio?

No, en principio, hay dos factores determinantes: si el negocio será de cara al público o no. 

Si no se va a desarrollar una actividad de cara al público y solo va a trabajar una persona desde su ordenador, las limitaciones serían nulas prácticamente. Es decir, el negocio debe estar dado de alta a efectos fiscales, pero al nos conllevar afectaciones para los vecinos, se tendría un derecho pleno de uso de la propiedad. 

En cambio, si la actividad económica que se va a realizar implica la atención de cara al público, por ejemplo, por tratarse de una academia o un consultorio, o un tipo de negocio que implique ruidos, como una escuela de baile, entonces sí será fundamental consultar a la comunidad, además de, si se diera el caso, compensar por los gastos más elevados de algunos suministros respecto a un piso al que se le da un uso meramente residencial. 

Además, es importante tener en cuenta que hay negocios que exigen una licencia y unos requisitos específicos, como puede ser el caso de un gimnasio, por ejemplo. 

¿Qué tramites debo realizar?

Comunidad de vecinos 

Como ya mencionamos, el primer paso es consultar con la comunidad de vecinos si es legal el tipo de uso que se le va a dar a la propiedad. Y, si va a implicar el acceso de personas ajenas a la propiedad, así como unos gastos de suministros superiores al resto de los vecinos, es necesario llegar a un acuerdo compensatorio con el resto de los propietarios. 

Licencia en el Ayuntamiento 

Una vez obtenido el visto bueno de la comunidad de vecinos, es necesario pedir una licencia de apertura al ayuntamiento 

Si se va a utilizar la propiedad tanto como vivienda como para negocio, el límite de superficie que puede destinarse a actividad comercial suele estar topado al 50% del piso. 

Licencia de obras 

Esta será necesaria solo en caso de que se planee hacer una reforma necesaria para poder llevar a cabo la actividad comercial a la que se va a dedicar la vivienda.  

Contadores independientes 

Para poder desgravarte los gastos de suministros la mejor opción es colocar contadores independientes. 

Informar al arrendador 

Y, por supuesto, si el piso es alquilado, el propietario tendrá que estar informado y de acuerdo desde antes del inicio de la actividad económica. 

En definitiva, en la mayoría de los casos es viable usar nuestra vivienda como negocio, o para ambos fines, pero si la actividad que se va a realizar implica afectaciones a los vecinos, es indispensable contar con su aprobación. 

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